Mazda BT-50 no es nueva en el mercado mexicano, pero esta versión accesorizada cambia la conversación. Más allá del diseño y el equipamiento, la intención es clara: demostrar que puede ser una herramienta de trabajo seria y, al mismo tiempo, una base sólida para la aventura.
Mazda BT-50 llegó al mercado mexicano como la propuesta de la marca en el competido segmento de las pick-ups medianas. Más de un año después de su lanzamiento, esta unidad accesorizada nos permite entender con mayor claridad su verdadera vocación: ser una herramienta de trabajo robusta que también puede transformarse en vehículo de aventura sin comprometer funcionalidad ni garantía.
En México se comercializa en una sola configuración, equipada con motor turbodiesel de 3.0 l, tracción 4×4 conectable y bloqueo de diferencial trasero. La capacidad de carga alcanza hasta 930 kilogramos y puede remolcar hasta 3.5 toneladas, cifras que la colocan en línea con las referentes del segmento. Es, estrictamente hablando, una pick-up de una tonelada, pensada para trabajo o aventura.
Mazda BT-50
Estéticamente mantiene el lenguaje de diseño característico de Mazda, con líneas limpias y una parrilla amplia que la diferencian de otras pick-ups de apariencia más ruda. Sin embargo, esta unidad incorpora una serie de accesorios que modifican tanto su presencia como su funcionalidad. Al frente integra defensa metálica reforzada con ganchos de arrastre y una barra de luz LED de alta intensidad con múltiples configuraciones. No es un accesorio meramente estético: está pensado para condiciones de baja visibilidad o trabajo nocturno.
También suma iluminación auxiliar en la parte superior, estribos laterales certificados para soportar mayor carga, y rines específicos con mayor desplazamiento que amplían ligeramente la postura del vehículo. Este ajuste, además de modificar la estética, aporta estabilidad adicional en maniobras fuera del asfalto. Los neumáticos con dibujo más agresivo complementan la intención todoterreno.
En la parte trasera destaca la jaula antivuelco en acero, tirón de arrastre de alta capacidad, iluminación adicional y una tapa rígida eléctrica para la batea con apertura remota. Esta solución permite proteger herramientas o equipo de campamento sin sacrificar accesibilidad. La caja incorpora bedliner y tomacorrientes, reforzando su carácter utilitario.
Mazda BT-50
El interior mantiene una configuración orientada a la funcionalidad. Volante ajustable en altura y profundidad, cuadro de instrumentos parcialmente digital, pantalla central compatible con Android Auto y Apple CarPlay, climatizador automático, cargador inalámbrico y múltiples espacios de almacenamiento. Integra asistencias avanzadas de manejo y bolsas de aire suficientes para cumplir con los estándares actuales de seguridad.
En movimiento, el motor turbodiésel privilegia el par motor, algo fundamental en este tipo de vehículos. No se trata de aceleraciones explosivas, sino de empuje constante y controlado, especialmente útil al cargar peso o enfrentar pendientes. Durante pruebas en inclinaciones laterales y cruces de eje mostró buena estabilidad estructural, apoyada por su esquema de suspensión robusto y el mayor ancho de vía de esta configuración.
En pendientes pronunciadas logró ascensos en 4H sin necesidad inmediata de reductora. El control de descenso en pendientes interviene con precisión, manteniendo velocidad constante sin exigir demasiado al conductor. El bloqueo de diferencial trasero aporta tracción adicional cuando una rueda pierde contacto o adherencia.
En carretera se comporta con aplomo. La suspensión prioriza resistencia sin resultar incómoda. No es una pick-up deportiva, pero mantiene estabilidad adecuada incluso con accesorios adicionales que incrementan peso y resistencia aerodinámica.
Más allá de cifras y equipamiento, esta BT-50 demuestra que puede adaptarse a distintos entornos. Entre semana puede operar como herramienta de trabajo para cargar equipo o remolcar maquinaria. El fin de semana puede convertirse en base para actividades recreativas fuera del asfalto.
No es solamente una pick-up bien equipada. Es una plataforma versátil, capaz de evolucionar según las necesidades del usuario. Y en esta configuración accesorizada, deja claro que el trabajo y la aventura no están peleados.
Outlander 2026 amplía su alcance más allá de la variante híbrida enchufable. Ahora suma versiones de entrada e intermedia con motor a combustión y precios más competitivos, manteniendo el enfoque familiar, pero ahora incluyendo a un público más amplio.
Carlos Sandoval/@Sandowalsky
Mitsubishi Outlander 2026 mantiene la fórmula conocida, pero con ajustes puntuales en equipamiento y presentación que buscan reforzar su posición en el segmento de los SUV compactos / medianos de tres filas. Conserva el esquema de siete pasajeros y mantiene el enfoque familiar que ha caracterizado al modelo en los últimos años, pero ahora dejando de lado la tecnología híbrida enchufable para dar espacio a un motor más tradicional.
En términos de diseño, los cambios son sutiles pero efectivos. La parrilla y las firmas lumínicas refuerzan el lenguaje Dynamic Shield de la marca, mientras que el interior apuesta por una presentación más ordenada y mejor resuelta en acabados. La distribución es funcional, con buena ergonomía y una tercera fila pensada para uso ocasional, más adecuada para trayectos cortos que para viajes largos.
Mitsubishi Outlander 2026
Bajo el cofre mantiene un motor atmosférico que cumple en condiciones normales, aunque en ciudades de mayor altitud la pérdida de potencia es evidente. Con cinco pasajeros se siente suficiente, pero al viajar con las siete plazas ocupadas la aceleración resulta justa. La transmisión CVT no busca sorprender; privilegia la eficiencia y la suavidad. En modo Sport mejora la respuesta y mantiene el motor más despierto, aunque a costa de un mayor consumo.
La calidad de marcha es uno de sus puntos fuertes. La suspensión filtra bien baches e irregularidades, ofreciendo comodidad sin perder aplomo en carretera. La dirección es precisa y directa, lo que facilita el control incluso a ritmos elevados. Parte de esa sensación de agilidad proviene del trabajo de las asistencias electrónicas, que incluyen torque vectoring y control de descenso, ayudando a compensar que la tracción sea únicamente delantera.
Outlander 2026 no reinventa la fórmula, pero sí la afina. Es un SUV familiar equilibrado, cómodo y tecnológicamente bien asistido, con áreas de mejora en desempeño, pero coherente con su enfoque práctico.
El Geely EX2 llega a México en preventa como un eléctrico urbano con precios muy atractivos. En la práctica, su apuesta mezcla tecnología útil, dimensiones contenidas y una calidad general destacable. Bienvenidos al nuevo estándar.
Carlos Sandoval/@Sandowalsky
Geely suma a su portafolio el nuevo EX2, el auto más vendido en China el año pasado, un hatchback subcompacto eléctrico que funciona como punto de entrada a la gama de cero emisiones de la marca. Busca resolver la movilidad diaria con una propuesta sencilla, de dimensiones contenidas, operación fácil y accesible.
Por fuera, el diseño es funcional y sin excesos. Las proporciones compactas, los voladizos cortos y la carrocería alta facilitan el acceso al habitáculo y la circulación en ciudad. Tiene todo el lenguaje de la serie Galaxy de Geely, interpretada en su versión más pequeña.
Al interior, el planteamiento es claro y práctico. El equipamiento oficial incluye cuadro de instrumentos digital, pantalla central para el sistema multimedia, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, puertos USB y aire acondicionado. Los materiales son duros, pero con ensambles correctos y una presentación honesta.
El EX2 cumple para el uso cotidiano. La segunda fila es funcional para trayectos urbanos y la cajuela ofrece capacidad suficiente para compras o desplazamientos diarios. Suma una cajuela delantera de 70 l para hacerlo aún más práctico.
Para moverse, monta en el eje trasero un motor eléctrico que genera 114 caballos de fuerza, suficientes para acelerar a 100 km/h en 11.5 segundos. La batería, desarrollada por CATL, es de casi 40 kWh y se puede cargar en corriente directa del 30 al 80% en 25 minutos hasta a 70 kW, otorgándonos una autonomía de hasta 395 km por carga.
Al volante el EX2 confirma su enfoque. La entrega de potencia es progresiva y fácil de dosificar, ideal para tráfico y recorridos citadinos. No pretende acelerar con fuerza, sino ofrecer suavidad, silencio y control. La suspensión prioriza el confort, absorbiendo bien irregularidades, mientras que la dirección ligera facilita maniobras y estacionamientos.
El sistema de frenado cumple correctamente en conducción diaria, apoyado por la regeneración al soltar el acelerador, útil para optimizar el uso en ciudad. Es un vehículo fácil de manejar y poco demandante, pensado para conductores que se acercan por primera vez a un eléctrico.
Con el inicio de su preventa desde ayer con un precio de entre 374,900 y hasta 404,900 MXN, el Geely EX2 se posiciona como la opción más lógica de acceso a la electromovilidad no sólo en su segmento, sino en muchos otros más. Estamos frente al posible nuevo líder en ventas eléctricas en México, y nos encanta.
La marca sueca da el salto a una nueva era con un sedán eléctrico que reemplaza al S90 y redefine su lenguaje. Con diseño sobrio, gran calidad interior y un enfoque de confort más que de dinamismo, este modelo apunta alto en el segmento de lujo.
Carlos Sandoval, desde Los Ángeles, EE.UU./@Sandowalsky
Volvo continúa su ruta hacia la electrificación total con el ES90, un sedán grande que hereda el lugar del S90, pero se construye desde una lógica completamente distinta. La marca dejó atrás los motores a combustión en este modelo y adopta una nueva plataforma específica para vehículos eléctricos. El resultado es un producto de dimensiones generosas, con enfoque en confort, tecnología y eficiencia, que busca posicionarse como una alternativa escandinava en el competido segmento de lujo.
A nivel de diseño, el ES90 conserva la sobriedad que caracteriza a Volvo, pero adapta proporciones distintas gracias a su configuración eléctrica. El cofre es más corto, la cabina está adelantada y la caída del techo más pronunciada. El frente mantiene la identidad de la marca con faros tipo “martillo de Thor”, pero ahora integrados a un conjunto más limpio. La parrilla está cerrada y las superficies fluyen sin exageraciones. Desde algunos ángulos, recuerda al Polestar 2, aunque con una ejecución más elegante y menos deportiva.
Volvo ES90
Por dimensiones, entra en competencia directa con modelos como el BMW i5, el Mercedes EQE o incluso el Lucid Air. Mide alrededor de cinco metros de largo y ofrece una presencia sólida, aunque sin recurrir a artificios. Los rines, el diseño de las calaveras y la integración de sensores y cámaras denotan un enfoque sobrio, casi minimalista, pero bien ejecutado.
El interior es una declaración de principios. No hay ostentación ni sobrecarga visual. Los materiales combinan madera, telas recicladas y detalles metálicos con un diseño escandinavo que prioriza el orden y la funcionalidad. La pantalla vertical al centro domina el tablero, con sistema Google integrado, controles simples y buena velocidad de respuesta. El cuadro de instrumentos digital es pequeño, pero claro, mientras que el head-up display aporta buena información sin distracciones.
Destacan la comodidad de los asientos, la calidad del sistema de audio Bowers & Wilkins y la atmósfera general del habitáculo. En segunda fila hay espacio más que suficiente para piernas y cabeza, además de una sensación de aislamiento acústico destacable. Las salidas de aire, las cortinas eléctricas y los materiales empleados refuerzan la idea de lujo racional.
Volvo ES90
A nivel técnico, la versión que manejamos en esta primera toma de contacto llevaba tracción trasera, un solo motor eléctrico y un enfoque claramente dirigido a la eficiencia. La potencia no es el principal atributo del ES90, sino la entrega progresiva, la suavidad de marcha y el aislamiento. En ciudad y carretera destaca por lo silencioso, por la calidad de marcha y por cómo filtra imperfecciones sin rigidez innecesaria.
No busca ser un sedán deportivo ni lo pretende. El control de carrocería es correcto y suficiente para ritmos tranquilos o moderados, pero no invita a la conducción dinámica, aunque hay versiones más potentes que podrían apuntar en esa línea. Lo suyo es ofrecer un viaje sereno, fluido y sin sobresaltos. Y lo consigue.
Volvo ES90
Durante la prueba no se revelaron cifras concretas de autonomía o batería, pero se espera un paquete cercano a los 100 kWh, con rangos competitivos en el entorno de los 700 km. La carga rápida estará disponible y el sistema es compatible con actualizaciones inalámbricas. El sistema de asistencia a la conducción es de los más avanzados de la marca, aunque aún no se confirma si integrará capacidades de conducción manos libres en mercados fuera de China.
El ES90 no pretende revolucionar el segmento con potencia o dinamismo. Lo hace con coherencia, con una lectura distinta del lujo y con una propuesta clara para quienes buscan comodidad, tecnología y sostenibilidad sin estridencias. Volvo ha redefinido su buque insignia sin perder su identidad.
FICHA TÉCNICA
Motor eléctrico Corriente alterna, síncrono (trasero)
Potencia 333 hp
Par máximo 354 lb-pie
Transmisión Automática de una velocidad, tracción trasera
Con una configuración enchufable y el enfoque dinámico de la división Gazoo Racing, esta versión de la nueva generación de RAV4, propone una mezcla poco común de eficiencia, dinamismo y diseño.
Carlos Sandoval, desde Pasadena, EUU/@Sandowalsky
El rediseño de la Toyota RAV4 llega acompañado de una variante que se distancia del enfoque racional habitual del modelo. Hablamos de la versión PHEV GR Sport 2026, una de las más completas y potentes de la gama en la historia del modelo. Aunque la nueva generación fue presentada hace meses, aún no se lanza oficialmente en México, pero pudimos manejarla como parte del jurado del World Car of the Year 2026. Tras las primeras rondas de evaluación, este modelo es uno de los finalistas, lo que le añade aún más valora este modelo.
En esta nueva generación, RAV4 cambia completamente de cara. El diseño abandona las líneas suaves y apuesta por trazos más marcados, angulares y robustos. La parrilla trapezoidal domina el frente y se combina con faros delgados y un cofre alto. En esta versión GR Sport hay detalles en negro brillante, insignias específicas y un diseño de rines exclusivo. El resultado es un SUV con una actitud más decidida, que busca destacar tanto en ciudad como fuera de ella.
La postura es ligeramente más elevada y las salpicaderas tienen un perfil más cuadrado, lo que mejora la percepción visual de robustez. En la parte trasera, la firma lumínica LED se acompaña por una defensa de estilo más deportivo y discreto difusor, mientras que el color de la carrocería puede ir en bitono, combinando el techo negro con tonos metálicos.
Toyota RAV4 PHEV GR Sport 2026
Por dentro, el ambiente también evoluciona. Se percibe una mejora en materiales, ensambles y diseño, con una orientación más horizontal en el tablero. La pantalla central es amplia y bien integrada, y aunque la interfaz sigue siendo un tanto sobria, ahora es más responsiva y clara. El cuadro de instrumentos completamente digital, el sistema de sonido JBL, el cargador inalámbrico y los múltiples puertos USB-C son parte del equipamiento destacado.
Los asientos en esta versión GR Sport tienen un diseño más envolvente, con tapizados en piel sintética y costuras en contraste. Hay detalles específicos como los emblemas GR y un volante con diseño más grueso, que mejora la sensación al tacto. La posición de manejo es cómoda, con buenos ajustes eléctricos y buena visibilidad hacia el frente. Atrás, hay suficiente espacio para piernas y cabeza, con salidas de aire, puertos de carga y un respaldo reclinable. La cajuela, sin ser la más grande del segmento, cumple bien gracias a su piso plano y formas aprovechables.
Bajo el cofre, esta nueva generación y en esta versión, combina un motor 2.5 litros de cuatro cilindros con dos motores eléctricos, uno en cada eje, logrando una potencia combinada cercana a los 324 hp. El sistema permite tracción integral bajo demanda y cuenta con diferentes modos de manejo, incluidos un modo EV completamente eléctrico y un modo Trail para superficies irregulares. Aunque no se trata de un SUV de alto desempeño, la entrega de potencia es inmediata y la aceleración sorprende para un vehículo de este tipo.
Toyota RAV4 PHEV GR Sport 2026
Durante la prueba en Pasadena y sus alrededores, el RAV4 PHEV demostró una conducción suave y predecible. La dirección es ligera pero precisa, y la suspensión está bien calibrada entre confort y firmeza. El aislamiento acústico es notablemente mejor al de generaciones anteriores. En modo EV, el vehículo puede recorrer hasta 60 km sin usar gasolina, lo cual es útil para trayectos diarios. Ya con el motor térmico en marcha, el sistema híbrido gestiona la energía de forma eficiente, logrando consumos combinados que superan los 18 km/l en condiciones reales, Y aunque puede ser más bajo con técnicas de manejo eficiente, al tratarse de la versión de toques deportivos, prácticamente nunca llegamos ahí, pues el acelerador rige nuestros ritmos.
La caja automática CVT funciona de forma aceptable, aunque no tan refinada como en modelos de mayor precio. La regeneración de energía al frenar puede ajustarse en diferentes niveles, ayudando a optimizar la autonomía eléctrica. El sistema de infoentretenimiento, aunque mejorado, podría ser más intuitivo, especialmente en la navegación entre funciones.
La puesta a punto del sistema de tracción integral permanente es una delicia, especialmente tratarse de un SUV familiar, pues tiene una sensación que nos recuerda mucho más a los modelos GR de Yaris y Corolla, pero en un vehículo más grande y familiar.
En materia de seguridad, este modelo incluye el paquete Toyota Safety Sense más reciente, con asistencias como mantenimiento de carril, control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, luces altas automáticas y detección de peatones. También cuenta con sensores perimetrales, cámara 360 grados y monitoreo de punto ciego.
Toyota RAV4 PHEV GR Sport 2026
Como propuesta, el RAV4 PHEV GR Sport 2026 se posiciona como un SUV práctico, eficiente y visualmente atractivo. Es una opción ideal para quienes buscan un vehículo electrificado sin sacrificar espacio o funcionalidad, qué aún no se sienten listos para los eléctricos de batería, y con una estética más audaz de lo habitual. Frente a otros SUV híbridos enchufables del segmento, como el Ford Escape PHEV o el Mitsubishi Outlander PHEV, este modelo ofrece un mejor balance entre eficiencia, equipamiento y desempeño.
Toyota no ha confirmado aún el precio ni la fecha de llegada oficial de la nueva generación de RAV4 a México, mucho menos esta versión, pero si lo hiciera con una estrategia adecuada, podría posicionarse como una de las alternativas más racionales y completas dentro del creciente segmento de SUV electrificados. Mientras tanto, su papel como finalista a World Car of the Year 2026 refuerza su relevancia y demuestra que, incluso con un enfoque práctico, un SUV puede ser emocionante y eficiente al mismo tiempo.
FICHA TÉCNICA
Motor térmico L4, 2.5 l, 186 hp
Motor eléctrico C.A., 203 hp, 240 V
Potencia total 324 hp
Baterías Ion-litio, 22.7 kWh
Transmisión Automática e-CVT, tracción integral permanente
Desempeño Vel. Máx.: N.D. 0–100 km/h: 5.7 s
Rendimiento 15.7 km/l, tanque: 55 l, autonomía eléctrica: 80 km, toatal: 900 km (est)
Neumáticos 235/50 R20
Seguridad Ocho bolsas de aire, ABS, EBD, ESC, TCS, AEB, ACC, LKA, LDW y BSM
GAC y One Car Now (OCN) anunciaron una alianza estratégica para acelerar la transición a la electromovilidad en México, mediante la incorporación de dos mil unidades de AION UT, el city car eléctrico más nuevo de la firma china.
La marca asiática indicó que México es uno de sus mercados clave para su expansión, ya que es la primera filial GAC fuera de China, y será su Hub estratégico para su expansión por Latinoamérica.
Alianza GAC One Car Now
Ante ello, OCN integrará dos mil autos AION UT a su portafolio de soluciones, para ampliar el acceso a vehículos eléctricos de última generación en el país.
“Nos enorgullece anunciar esta cooperación estratégica con One Car Now en México. Con el AION UT, un modelo desarrollado para responder tanto a las necesidades de los usuarios como de las flotillas urbanas, reafirmamos nuestro compromiso con soluciones de movilidad de alta calidad, seguras y sostenibles”, dijo Wayne Wei, Presidente de GAC International.
En el evento, estuvieron presentes Jack Lyu, Vicepresidente de GAC International; y Rafe Huang, Presidente y Director General de GAC México, así como Mairon Sandoval, fundador y CEO de One Car Now México.
México cerró 2025 con un nuevo hito en su transición hacia la movilidad eléctrica. Las cifras más recientes confirman no solo un aumento sostenido en la adopción de vehículos electrificados, sino también un avance relevante en infraestructura de recarga y presencia de estas tecnologías en el mercado nacional.
Carlos Sandoval / EMA/ @Sandowalsky
México se aproxima a la marca de los 100,000 vehículos eléctricos vendidos en un solo año, de acuerdo con el más reciente reporte del Barómetro de Electromovilidad de la Electro Movilidad Asociación (EMA). Durante 2025, las marcas afiliadas a esta asociación comercializaron 96,636 unidades entre vehículos eléctricos, híbridos conectables y eléctricos de rango extendido, lo que representó un crecimiento anual de 38.5%.
Con estas cifras, el parque vehicular total de unidades electrificadas en el país alcanzó 204,269 vehículos al cierre del año, consolidando una tendencia de crecimiento que se ha acelerado de forma constante en los últimos tres años. En 2023, el acumulado era de 37,920 unidades; en 2024 se sumaron 69,713 más, y en 2025 el volumen anual se acercó por primera vez a las seis cifras.
El avance no se limita a las ventas. La infraestructura de recarga también mostró una evolución relevante, al registrar 56,726 posiciones de carga, lo que supone un incremento anual de 26%. De acuerdo con la EMA, este crecimiento ha ido acompañado de una mayor preferencia por la carga privada, lo que ha contribuido a reducir la percepción de la infraestructura pública como una barrera para la adopción de estos vehículos.
Electromovilidad MéxicoGráfica
Actualmente, la cuota de mercado de los vehículos eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido vendidos por miembros de la EMA supera ya el 6% del mercado automotriz nacional, una proporción que comienza a acercar a México a las trayectorias observadas en otros mercados emergentes.
El reporte también contextualiza el avance mexicano frente a escenarios internacionales contrastantes. Mientras países como Noruega y China muestran niveles de adopción mayoritaria, otros mercados, como Estados Unidos, presentan señales de desaceleración. En este panorama, México mantiene una ruta de crecimiento sostenido, apoyada en incentivos, mayor oferta de modelos y el desarrollo gradual de infraestructura.
La EMA reiteró su compromiso de continuar reportando datos consolidados del sector y de promover mecanismos que permitan decisiones informadas, con el objetivo de avanzar en la reducción de emisiones y en la construcción de un ecosistema de movilidad más limpio y eficiente en el país.
Si bien, Denza ya cuenta con la primera agencia del país en Monterrey, aprovecharon la fecha de Formula E en CDMX para presentar los tres modelos con los que llega a nuestro mercado.
Eduardo Polaco/@lalo_polaco
Denza es una marca que nació en 2010 como fruto de la alianza entre BYD y Mercedes-Benz. Desde ese momento el enfoque fue crear autos de lujo de nueva energía. En mayo del 2022 Denza presentó el resurgimiento de la marca, ya sin Mercedes, teniendo como primer producto el monovolumen para siete pasajeros D9, en México un producto de BYD.
Finalmente, Denza hace su presentación oficial en México como la marca premium de BYD dentro de la fecha de Formula E en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Si bien ya cuenta con una agencia operando en Monterrey, en esta ocasión pudimos conocer los tres modelos con los que llega al país.
Denza B8, de BYD
El primero de ellos es el B5, un SUV híbrido conectable (PHEV) con tecnología DMO (Dual Mode Off Road), que hereda directamente de la pickup BYD Shark. Gracias a esa tecnología cuenta con capacidades de un vehículo 4×4, que además se complementa con tres bloqueos electrónicos de diferencial y el sistema hidráulico de suspensión DiSus-P, con el que se puede ajustar la altura y rigidez de cada rueda de manera independiente.
El motor de gasolina es de 1.5 litros turbocargado y en total genera casi 700 caballos de fuerza. Tiene una autonomía combinada de hasta 920 km y 125 km de autonomía completamente eléctrica.
Denza Z9, de BYD
El segundo es el hermano grande, el B8, que toma la base del B5 pero integra una tercera fila de asientos gracias a sus 5.1 metros de largo total y a sus 2.9 metros de distancia entre ejes. El motor de gasolina es un 2.0 litros turbo. Cuenta con 16 modos de manejo, la autonomía combinada es de hasta 1,040 km y de 100 km de autonomía eléctrica.
El Z9 GT es el tercero de ellos y se trata de un guayín, es decir, una vagoneta deportiva completamente eléctrica. Cuenta con tres motores y tracción permanente en las cuatro ruedas. Tiene funciones interesantes como el Crab Walk para desplazarse de manera lateral y el Pencil Compass Turn que es un asistente de estacionamiento donde la parte trasera se acomoda de manera automática gracias a que también cuenta con dirección trasera y tracción permanente en las cuatro ruedas.
Gracias al portafolio de marcas de baterías de bajo voltaje de Clarios, uno de cada tres vehículos en el mundo es alimentado por sus productos. Lo que tienen preparado para el futuro es por demás revolucionario.
Eduardo Polaco, desde Las Vegas, EEUU/@lalo_polaco
Sabemos que el Consumer Electronics Show (CES) es el evento de tecnología de consumo más importante del mundo, o como a ellos mismos les gusta llamarlo: el evento tecnológico más poderoso del mundo, y es justo ahí donde las marcas más importantes se reúnen para mostrar sus avances tecnológicos y, sobre todo, qué es lo que están preparando hacia el futuro, que, irónicamente, cada vez podemos tenerlo de manera más inmediata.
Desde hace un par de años, la compañía estadounidense Clarios ha tenido presencia en el CES con su producto principal: las baterías de bajo voltaje, que son las baterías que cualquier vehículo necesita, tanto los de motor de combustión interna, híbridos y completamente eléctricos. Para conocerla un poco mejor, Clarios cuenta con 50 plantas de manufactura, recicladoras y centros de distribución a nivel global, así como seis centros de investigación y desarrollo. Al ser la compañía que más baterías de bajo voltaje vende en el mundo con más de 150 millones de unidades anualmente en más de 150 países, también está comprometida con la sustentabilidad y el medio ambiente, es por eso que cada hora se reciclan 8,000 baterías dentro de su propia red, alcanzando un total del 99% de baterías recicladas cada hora todos los días.
Baterías Clarios
A este tipo de baterías se les conoce como de bajo voltaje al ser de 12 o 48 volts, ya que las de alto voltaje, que pueden ir de los 200 a más de 800 volts, son las que se implementan en los vehículos eléctricos para alimentar el o los motores eléctricos y de esta manera generar tracción para mover el auto. A diferencia de ello, las baterías de bajo voltaje tienen que estar presentes en toda clase de vehículos, incluso híbridos y eléctricos, así como autos particulares y camiones pesados o vehículos comerciales, ya que son las encargadas de alimentar las luces, las pantallas, el sistema de sonido, el aire acondicionado y principalmente, el sistema de arranque, entre muchos otros componentes.
Para darnos una idea, dentro del portafolio de marcas de Clarios están presentes la mexicana LTH; Optima, que se vende en Estados Unidos; Varta, que tiene como mercado principal China; la brasileña Heliar, la colombiana Mac, así como Delkor, que tiene presencia en todo el continente asiático.
Baterías Clarios
La presencia de Clarios en el CES fue para anunciar tres noticias importantes. Con la primera de ellas conocimos la siguiente generación de baterías de bajo voltaje, que, si bien seguirán siendo de 12 y 48 volts, ahora el elemento principal serán los iones de sodio. Este tipo de baterías se volverán ideales para alimentar los sistemas autónomos y de seguridad de los vehículos y tendrán un diseño mucho más compacto y ligero en comparación a las baterías de ácido-plomo, así como a las de iones de litio actuales. Sin embargo, lo más importante es que dejarán de depender del litio en toda la cadena de producción, al tener de base un elemento bastante abundante en el planeta con el propio sodio, que básicamente es sal.
Este tipo de baterías aún no se encuentran en vehículos de producción, aunque Clarios ya está trabajando con marcas como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz, entre otras, para poderlas integrar en sus modelos antes de que termine esta misma década.
Baterías Clarios
El segundo anuncio importante fue acerca de los supercapacitadores. La marca de Clarios enfocada en desarrollar estos componentes se denomina Maxwell y su función principal es liberar ráfagas de energía en milisegundos. En otras palabras, son los encargados de hacer funcionar sistemas como el mantenimiento de cambio de carril al generar ese impulso por parte del volante para corregir la trayectoria y que una batería convencional no puede hacer. Estos nuevos supercapacitores estarán llegando a los autos de producción a partir del 2028.
Como tercer y último anuncio, se dio a conocer que Clarios ya no solo integrará productos físicos dentro de su portafolio, si no que ahora contará con servicios de conexión directamente con el cliente a través de inteligencia artificial y aprendizaje automático para llevar a un nuevo nivel las baterías actuales. Una de las funciones principales de estos servicios será el monitoreo en tiempo real e información predictiva de las baterías. Es decir, el cliente, tanto particular como de flotillas, podrá saber el estado de salud de la batería y el momento ideal para cambiarla. De hecho, en México ya se está llevando a cabo un programa piloto con las baterías LTH en donde los clientes pueden conocer el estado de su batería en tiempo real a través de la app o la página web.
Nuestra procesión anual a la meca de la tecnología regresa sobre un SUV eléctrico, premium y chino que nos dejó mucho más sorprendidos de lo que esperábamos, y con la claridad de que los viajes eléctricos por carretera son ya una realidad en México.
Carlos Sandoval, desde Las Vegas, EEEUU/@Sandowalsky
Conducir un vehículo eléctrico a lo largo de miles de kilómetros sigue siendo, para muchos, un ejercicio teórico más que una posibilidad o necesidad cotidianas. Sin embargo, un viaje por carretera entre Ciudad de México y Las Vegas —con motivo del Consumer Electronics Show— se convirtió en un experimento periodístico para evaluar hasta qué punto la tecnología actual y la infraestructura de recarga permiten realizar trayectos largos de forma viable, segura y predecible.
El objetivo no fue realizar una prueba de manejo tradicional ni poner a prueba la velocidad o el desempeño dinámico de un vehículo que conocemos bien, y nos sorprendió desde su lanzamiento mundial, sino analizar un escenario real: cubrir cerca de siete mil kilómetros en un SUV eléctrico de orientación premium, el MG IM LS7, utilizando exclusivamente la infraestructura pública de recarga disponible. El proyecto retomó un trayecto que ya habíamos hecho tres años atrás con un vehículo eléctrico, con la intención de medir qué tanto habían evolucionado tanto los vehículos eléctricos y sus baterías, como el ecosistema que lo rodea, especialmente la infraestructura en México.
MG IM LS7
El IM LS7 es un SUV mediano completamente eléctrico, con configuración de dos motores y tracción integral permanente. Su enfoque combina alto nivel de confort, un paquete amplio de asistencias avanzadas a la conducción y una batería de 100 kWh. Más allá de las cifras, la propuesta del vehículo apunta a una gran carga tecnológica con énfasis claro en ergonomía, aislamiento acústico y gestión eficiente de energía, aspectos clave cuando se trata de pasar jornadas completas al volante.
AUTONOMÍA REAL Y PLANIFICACIÓN ENERGÉTICA
En ciudad, a velocidades contenidas, el alcance teórico del vehículo supera los seiscientos kilómetros. En autopista, a ritmos constantes de 110 a 120 km/h, la autonomía disminuye de forma previsible. En la práctica, los rangos reales durante el viaje se situaron entre los 450 a 500 kilómetros. Factores como el perfil topográfico, la velocidad elevada sostenida y las temperaturas invernales influyen de manera directa en el consumo de cualquier eléctrico.
Este escenario obligó a una planeación meticulosa. A diferencia de un vehículo de combustión, donde las paradas son breves y abundantes, el uso de un eléctrico impone una lógica distinta: identificar cargadores funcionales, prever márgenes de seguridad y asumir que el viaje completo requiere más tiempo. Mientras que la misma ruta suele completarse en tres días con un vehículo a gasolina, el IM LS7 demandó un cuarto día para gestionar recargas sin comprometer el ritmo ni la seguridad.
Una de las ganancias de hacer viajes eléctricos, a pesar de qué son más largos, es que son menos cansados. Las paradas cada dos o tres horas para recargar, sirven para estirar las piernas, tomar algo, comer, ir de compras, o incluso descansar o conocer la localidad, lo que repercute en el estado anímico, y en lo relajados que llegamos al final del viaje en lugar de estar ocho horas sentados en el auto, casi sin parar.
MG IM LS7
ITINERARIO Y GESTIÓN DE RECARGA
Iniciamos el viaje el 31 de diciembre por la mañana, con la meta de llegar a Las Vegas el sábado previo al inicio del CES. En territorio mexicano, redes como Evergo y Fazt resultaron clave, mientras que PlugShare se utilizó de forma constante para verificar disponibilidad y estado operativo de otras estaciones.
El primer día incluyó recargas después de Querétaro y antes de Matehuala, con llegada a Monterrey por la tarde para una carga completa en un cargador rápido de nueva instalación. El segundo día implicó el cruce fronterizo por Nuevo Laredo hacia Texas y la integración a la red estadounidense, donde se combinaron estaciones de ChargePoint y Electrify America. A partir de ahí, la Interestatal 10 se convirtió en el eje del recorrido, con paradas regulares en Junction y Ozona.
El tercer día atravesó el oeste de Texas y el sur de Nuevo México, con recargas en Fort Stockton, Van Horn, El Paso, Deming y Lordsburg, antes de cerrar la jornada en Tucson, Arizona. El cuarto día incluyó una carga lenta en hotel —más económica, aunque incompleta—, una recarga adicional en Phoenix y el exigente tramo montañoso hacia Kingman, donde el vehículo llegó con un margen mínimo de batería. Tras una recarga de poco más de una hora, el IM LS7 arribó a Las Vegas con energía suficiente para la movilidad local.
USO COTIDIANO DURANTE EL CES Y REGRESO
Durante los días del CES, el vehículo se utilizó para traslados urbanos, recorridos alrededor del centro de convenciones y desplazamientos nocturnos. Tras cuatro días en Las Vegas, el regreso se realizó por la misma ruta, esta vez con mayor confianza y conocimiento del consumo real, lo que simplificó la toma de decisiones y desapareció la ansiedad asociada a la autonomía.
El ritmo diario se mantuvo entre 800 y 900 kilómetros, con cruces fronterizos sin contratiempos y una llegada final a Ciudad de México tras otros cuatro días de viaje. El balance fue claro: no se registraron fallos mecánicos, eléctricos ni alertas críticas durante todo el recorrido.
En el día a día y a velocidades urbanas, la autonomía es prácticamente la oficial, acercándose mucho, los 600 km por carga, lo que podría significar cargarlo cada dos o hasta cuatro semanas, si no salimos de carretera.
CONFORT, TECNOLOGÍA Y EXPERIENCIA A BORDO
Uno de los factores decisivos del viaje fue el confort. El IM LS7 mostró un nivel de aislamiento acústico excepcional, incluso en carreteras deterioradas del desierto texano. Los cristales de gran espesor, la suspensión neumática regulable y la calidad general de la carrocería contribuyeron a reducir la fatiga.
La cabina incorpora múltiples pantallas, con un enfoque minimalista y sin botones físicos, además de climatización de tres zonas, iluminación ambiental y un sistema de sonido de gran calidad. Destaca la solución denominada “Zero Gravity” en el asiento trasero derecho, que permite convertir esa plaza en una superficie prácticamente horizontal, útil para descansar durante el viaje o en paradas.
En autopista, las asistencias de conducción de Nivel 2 permitieron largos tramos con mínima intervención, siempre bajo la supervisión activa del conductor. La combinación de centrado de carril, control de distancia y gestión automática de aceleración y frenado redujo la carga cognitiva en jornadas extensas.
MG IM LS7
VIABILIDAD DEL VIAJE ELÉCTRICO
La conclusión operativa es contundente. La infraestructura de recarga en México ha mejorado de manera sustancial respecto a hace tres años, y en Estados Unidos ofrece una densidad suficiente para viajes largos si se planifican con criterio. La carga lenta en hoteles se confirmó como una herramienta eficaz para reducir costos, aunque no siempre garantiza una batería llena. La carga rápida, por su parte, sigue siendo indispensable para sostener ritmos elevados de desplazamiento.
La autonomía real depende de variables conocidas, pero gestionables. Activar modos de eficiencia, reducir velocidad en tramos críticos y prever márgenes amplios permitió evitar situaciones de riesgo.
Uno de los modos de manejo reservados para cuando tenemos batería baja, es el Super Eco, donde el auto enfoca toda la energía de la batería, únicamente en la movilidad, prescindiendo de sistemas como las asistencias de manejo, las pantallas innecesarias y sistemas auxiliares, alargando nuestro rango, por si estamos cerca de llegar al cargador, pero con poca carga de batería. Su funcionamiento es excepcional.
BALANCE FINAL
El viaje de Ciudad de México a Las Vegas en el MG IM LS7 demostró que recorrer largas distancias en un vehículo eléctrico ya no es una excepción ni un acto experimental. Además, disfrutando de la tecnología, la calidad de materiales, ensambles y acabados, la comodidad y calidad de marcha, además del desempeño del MG IM LS7 y su asiento ejecutivo de cero gravedad, la vida es como en el mar: más sabrosa.
Un viaje así requiere planeación, sí, y un entendimiento claro de las limitaciones, pero es plenamente viable con la tecnología y la infraestructura actuales. Más allá del vehículo en sí, el recorrido confirmó que el viaje eléctrico por carretera en México estás dejando de ser una promesa, para convertirse en una realidad operativa.