Desafiando la gravedad

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Lucid da un paso decisivo hacia el segmento de los SUV eléctricos de lujo con el Gravity Grand Touring, su modelo más grande y tecnológico a la fecha. En un buque donde la física parece no tener sentido, la fuerza de gravedad se encarga de mantenernos sobre el suelo.

Carlos Sandoval, desde Pasadena, EEUU/@Sandowalsky

Lucid Motors construyó su reputación alrededor del Air, un sedán eléctrico que destacó por eficiencia, autonomía y desempeño, mismo que hace un par de años sorprendió a todo el mundo como el mejor auto de lujo del mundo en los World Car Awards. Gravity Grand Touring representa el siguiente paso para la marca californiana: trasladar esa ingeniería a un SUV grande, capaz de transportar hasta siete pasajeros sin renunciar al carácter dinámico que ha definido a la compañía.

A primera vista, Gravity rompe con la idea tradicional de lo que debe ser un SUV de gran tamaño. Aunque mide cerca de cinco metros de largo, su carrocería no es especialmente alta ni larga para un vehículo de tres filas de asientos. La silueta es más cercana a un crossover largo y aerodinámico que a un utilitario convencional, con un parabrisas muy inclinado, un cofre corto y una superficie acristalada muy amplia, de cierta forma nos recuerda al extinto Mercedes-Benz clase R, pero con el sello de diseño de Lucid y con proporciones honestamente extrañas pero que agradan. El frente es limpio y horizontal, con una firma luminosa LED que conecta ambos extremos y una integración cuidadosa de sensores, cámaras y radar para las asistencias avanzadas de conducción.

Lucid Gravity Grand Touring
Lucid Gravity Grand Touring

El perfil revela parte de su enfoque técnico. Los rines de 22 pulgadas, los neumáticos de alto desempeño y la suspensión neumática ajustable anticipan que este SUV no está pensado únicamente para el confort. Las manijas ocultas, el puerto de carga con estándar NACS y el gran alerón posterior completan una estética moderna que prioriza la eficiencia aerodinámica.

El interior refuerza la ambición premium del proyecto. El tablero está dominado por una pantalla curva de gran formato con resolución muy alta que integra el cuadro de instrumentos y parte del sistema de infoentretenimiento. Debajo se encuentra una segunda pantalla dedicada a climatización y configuraciones del vehículo, creando una interfaz digital clara y bien organizada.

Los materiales también dejan clara la intención de competir en el segmento alto. Piel microperforada, inserciones en madera real, aluminio y superficies textiles de gran calidad recubren prácticamente todo el habitáculo. Incluso detalles como el cielo interior forrado en suede o los patrones de costura en los asientos refuerzan la sensación de lujo. Aunque el ajuste de algunas piezas aún puede mejorar en ciertos puntos, el conjunto transmite una percepción de un vehículo muy sofisticado y tecnológicamente avanzado.

La arquitectura eléctrica permite aprovechar mejor el espacio interior. Gravity puede configurarse para transportar hasta siete adultos y mantener aún capacidad de carga detrás de la tercera fila. Si se pliegan los asientos, el volumen disponible supera los 3,142 litros, una cifra que lo coloca entre los vehículos más versátiles de su categoría.

Pero más allá del espacio, el Gravity Grand Touring también busca destacar por desempeño. El sistema de propulsión utiliza dos motores eléctricos, uno en cada eje, que en conjunto generan hasta 828 caballos de fuerza con tracción integral. Con esta configuración es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 3.6 segundos, una cifra difícil de imaginar en un SUV familiar de estas dimensiones, pero sobre todo de este peso, superando con facilidad las 2.7 toneladas.

En conducción real, la potencia es inmediata, sobre todo, en los modos de conducción más extremos. La entrega de par es contundente desde el primer momento y permite que el vehículo acelere con una intensidad sorprendente para un SUV de este peso. Incluso en carreteras de montaña, donde probamos distintos modos de manejo, el Gravity se mueve con una facilidad que contradice su tamaño, Como si estuviera violando las leyes de la física, únicamente pegado al planeta gracias a la fuerza de gravedad.

Gran parte de ese comportamiento se explica por el trabajo del chasís. La suspensión neumática ajustable permite modificar la altura del vehículo y adaptarlo a distintos escenarios de conducción. En modos más deportivos, el Gravity se mantiene muy pegado al asfalto, esto, en conjunto con el bajo centro de gravedad, gracias a las enormes baterías bajo el piso, se traducen en una muy buena estabilidad, incluso en curvas cerradas tomadas a mayor velocidad. La dirección eléctrica es precisa y transmite confianza, ayudando a controlar un vehículo que, por peso y dimensiones, podría resultar intimidante.

La batería también juega un papel clave en la experiencia. Con una capacidad superior a los 120 kWh, permite alcanzar hasta 724 km de autonomía estimada por la EPA. En la práctica, esto significa que el Gravity puede recorrer largas distancias sin comprometer su carácter dinámico, algo fundamental para un SUV pensado tanto para uso familiar como para viajes largos y que además ha sido reconocido como una de las experiencias de recarga más fáciles en todo Estados Unidos.

El sistema de carga rápida es otro de los puntos fuertes. Gracias a su arquitectura de alto voltaje, el vehículo puede recuperar cerca de 322 km de autonomía en menos de 11 minutos en estaciones de carga rápida de hasta 400 kW, lo que reduce significativamente los tiempos de espera en carretera.

Durante la conducción también destaca el nivel de refinamiento. La cabina está bien aislada y transmite una sensación de vehículo sólido y silencioso. Incluso cuando se exige la potencia máxima en modos como Sprint, el Gravity mantiene una compostura notable y una estabilidad que inspira confianza.

No todo es perfecto. A pesar del desempeño impresionante del sistema eléctrico, los frenos podrían ofrecer una respuesta más contundente para acompañar el nivel de aceleración disponible. En conducción deportiva intensa se percibe cierta fatiga, algo que probablemente será un punto de evolución en futuras actualizaciones.

Más allá de ese detalle, el Lucid Gravity Grand Touring confirma que la marca no solo sabe construir sedanes eléctricos eficientes. También puede desarrollar un SUV de gran tamaño que combine espacio, tecnología y un desempeño que desafía las expectativas del segmento.

En un mercado donde cada vez más fabricantes buscan electrificar sus SUVs de lujo, el Gravity aparece como una propuesta distinta: un vehículo familiar que no renuncia a la velocidad, ni a la innovación tecnológica, ni al confort. Una combinación poco común que explica por qué este modelo podría convertirse en uno de los referentes eléctricos más interesantes de los próximos años y que hoy le ha válido para ser uno de los tres finalistas en la categoría a mejor auto de lujo del mundo en los World Car Awards 2026.

FICHA TÉCNICA

Motor eléctrico
Doble motor, C.A., 828 hp

Baterías
Ion-litio, 123 kWh

Transmisión
Automática de una velocidad, tracción integral permanente

Desempeño
Vel. Máx.: 257 km/h
0–100 km/h: 3.6 s

Rendimiento
5.9 km/kWh, autonomía: 724 km

Neumáticos
265/40 R22 (del.) / 285/35 R23 (tras.)

Seguridad
Ocho bolsas de aire, ABS, EBD, ESC, TCS, AEB, ACC, LKA, LDW, BSM y RCTA

Gama de precios
De 79,900 a 94,900 USD

Unidad probada
Grand Touring (equipada): 126,500 USD

Carlos Sandoval
Carlos Sandovalhttps://hablamosautos.com
15 años manejando y evaluando autos, 5 años como juez de los World Car Awards. Entusiasta de la tecnología y el diseño.

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